INTRODUCCIÓN

Ante la extraordinaria cantidad de texto y contexto necesarios para este artículo que permita decantar las regulaciones en la metodología sociológica, en esta actividad el tiempo y el espacio prácticamente no permiten la exhaustividad en la comunicación de ese “algo” ordenado ante las diferentes perspectivas planteadas desde el interaccionismo simbólico, la teoría del conflicto, la teoría funcionalista, la estructura social y la teoría de sistemas.
 
Problema de acceso a esta dimensión del conocimiento social y su forma paradigmática que se exacerba al comprender que la sociología ante su carácter multiperspectivo hacen de cualquier percepción ordenada una arbitrariedad en las que proliferan otras corrientes que la convierten en una ciencia multiparadigmática en la cual destacan, entre otros, los esfuerzos de Talcott Parsons, la Teoría crítica, la Etnometodología, la Fenomenología, así como más recientemente el trabajo de autores como Pierre Bourdieu, Anthony Giddens, Niklas Luhmann, Michel Foucault y Norbert Elias.

Intentando ordenar las ideas, se iniciará con un acercamiento a Marx, Weber, Durkheim y Parsons para derivar hacia los esfuerzos de la sociología contemporánea.

Sin embargo, esta tarea será una tarea incompleta pues me remite en cierta forma a la metáfora de Giordano Bruno que escribió “El centro del universo está en todas partes y la circunferencia en ninguna”; a lo que irónicamente Pascal replico “La naturaleza es una esfera infinita, cuyo centro está en todas partes y la circunferencia en ninguna” .

Encontrar el centro de la sociología y el límite de su esfericidad, es una especie de trazo de oscilación redundante y perfecta en su incompletud ante la ausencia de una brújula social; el camino (método) inevitable, estará contaminado por los supuestos “científicos” y “humanistas” que jalan o ejercen su poder atractivo con fuerzas diferentes hacia estos límites sociohistóricos, desde el acto social hasta la sistematicidad de la abstracción y la metáfora.

Por tanto, más que un acto de congruencia consciente a vislumbrar siquiera sus límites filosóficos, epistémicos, ontogénicos, regulatorios del hecho social o del sistema hipercomplejo; es simplemente un trazo cognitivo autorregulado sin más referente experiencial que un texto, sin contexto.

Una expresión de signos con poco significado; un sistema de abstracción lineal sin sociedad dialógica.

Un intento a apropiación del continuum dialectal que ha declarado su carácter multifórmico y plurilingüístico y, que hace de la sociología una esfera deformada y dinámica en su objeto de estudio; deformada, por su dinámica misma y; dinámica, por el cambio permanente en su forma, de aproximación científica.

Una especie de estilo de vida, en un solo acto y con un solo actor. Una manera informal de abordar la sociología formal.

MARCO TEÓRICO

Intentar comunicar, inclusive a partir de trazos tecnológicos no puede percibirse como no sea de manera incompleta como una dualidad disuelta; el problema real de la sociología no es el cómo resolver los problemas sociológicos; sino, el carácter que diluye el sistema y el entorno disolviendo socioautopoieticamente cada observación, lo que la distingue. La búsqueda de pensamientos finales nos lleva al concepto de (su posible) relatividad; los pensamientos son producto de una realidad en un contexto de actuación determinado; y no lo absoluto del pensamiento que dependen de otras formas de pensamiento que caracterizan un modelo de pensamiento social en la interacción pensada. Una expresión intelectual, valorada socialmente y con un comportamiento contraintuitivo. La investigación social puede serlo todo, menos, segura.
C. Wright Mills en la promesa anota que la destreza intelectual en esta edad del dato informacional agota la capacidad en el “hombre” para asimilar la información privada o particular, social y valorativa; lo requerido es una cualidad mental que desde la razón desarrolle su cualidad de “imaginación sociológica” que le permita conseguir recapitulaciones lúcidas de lo que ocurre en el mundo y dentro de ellos aún sabiendo que vive en una sucesión histórica .

La imaginación sociológica es simplemente la conciencia de sí mismo que a partir de la sensibilidad y la reflexión; comprende su sentido cultural y por ende del ambiente de las ciencia sociales, antagónico entre las inquietudes personales del medio y los problemas públicos de la estructura social de donde emerge la necesidad en el científico social de poner en claro los elementos de malestar e indiferencia contemporáneos. Pero también percibe una deformación en algunas tendencias de investigación tradicionales que las vuelven con cierta frecuencia insignificantes como: La teoría de la historia que distingue las etapas y su sistematicidad, la teoría sistémica del hombre y la sociedad que clarifica las relaciones y penetra en sus características supuestamente invariables, o el estudio empírico de los hechos y los problemas sociales contemporáneos convertido en un estilo de pensamiento de “practicidad liberal” .

Paralelamente surge una contribución importante de la filosofía de la historia a la sociología en los conceptos de períodos históricos y de tipos sociales en cuanto a las nociones de desarrollo y progreso; un segundo elemento son los atributos que las ciencias naturales aportan al ser clasificadas y medidas, el concepto de “hecho social” cuya descripción sigue siendo uno de los principales métodos de la investigación sociológica que pasó de tener un carácter enciclopédico a ser comprendida como proceso de evolución social; para más adelante ser concebida bajo el concepto de “estructura social” perdiendo su carácter asistémico al considerarla como un todo e importante para los estudios comparativos; sin embargo, las únicas evoluciones categóricas siguen siendo las de los conceptos, los esquemas de clasificación y las teorías explicativas; pues como afirma Henri Poincaré en relación a que la sociología es “la ciencia que cuenta con más métodos y con menos resultados” a pesar de la sociología histórica, el método comparativo, el funcionalismo y la sociología formal o sistemática.

Como propósito dialéctico y contradictorio de la realidad y la verdad que consideraba inseparables de la práctica; Carlos Marx denominaba alienación a las distorsiones que causaba la estructura de la sociedad capitalista en la naturaleza humana centrando sus estudios en la estructura que provocaba dicha alienación afirmando que no hay actividad sin un objeto al cual da forma, sin un producto (cosa abstracta) o resultado contradictorio entre la realización de sí, acompañado por una pérdida de sí.

Su determinismo económico exige una modificación de las relaciones de producción y de propiedad, organización y división social del trabajo a partir de la actividad productiva, los productos, la estructura de la fuerza productiva y el potencial humano. Aunque posteriormente la Escuela de Frankfurt sostiene que un rasgo típico de la sociedad es que los hombres no son conscientes de su propia alienación y reconsiderado el concepto por Hegel y Feuerbach; para el primero como esencia del hombre y en el segundo como fenómeno social .

Marx estaba interesado en los rasgos distintivos entre la sociedad (y la naturaleza) pero también en el cambio histórico; sin embargo, su materialismo histórico que es una teoría sobre las secuencias históricas de los modos de producción, estaba centrada más en la sociohistoricidad que en el término “material” de la existencia humana; pero al mismo tiempo no fue un filosofo de la historia, sino un descriptor del cambio social.

Max Weber tiene como punto de partida la renovación historicista y al mismo tiempo consideraba que los sociólogos tenían una ventaja sobre los científicos naturales para comprender (verstehen) los fenómenos sociales. Para él, el objeto de la sociología es la comprensión de la acción social entendida como la acción individual que produce el hecho social.

Enfatiza al científico como un ser humano completo integrado al sistema de valores adoptado por la sociedad en la que se desarrolla y en relación con el conjunto de la cultura. Afirma que no hay ciencias naturales o culturales, sino simplemente ciencia o no ciencia y que todo conocimiento científico es científico en la medida que es válido .

Su idea central es comprender por interpretación la actividad social, para explicar casualmente el desarrollo y los efectos de esa actividad. El efecto propio de la comprensión es encontrar el sentido de una actividad o de una relación en el curso de una actividad concreta; capta la evidencia del sentido de una actividad . Y por actividad, un comportamiento humano en tanto y siempre que el agente o los agentes le comuniquen un sentido subjetivo; y la actividad social cuando el agente o agentes se relacionan con la conducta ajena para orientar su desarrollo; y esa actividad social debe ser evidente racionalmente.

Weber distingue distintos tipos de actividad social; la actividad racional por finalidad, la actividad racional por valor, la actividad afectiva y la actividad tradicional.

En su sociología comprensiva considera al individuo aislado y su actividad como la unidad básica; a la que incluye la noción de oportunidad como razón favorable para llevar a término la acción considerada y orientada a un sentido expresado en un reglamento, costumbre, valor o creencia; la noción de oportunidad está ligada a la de posibilidad objetiva. Y su unidad básica, la actividad, la divide en los siguientes tipos: La actividad de una asociación, la actividad en acuerdo, la actividad institucional y la actividad de grupo .

Émile Durkheim es categórico al afirmar que para conocer al hombre es necesario conocer la sociedad la cual se explica en su unidad, regulación, fuente de vida y de expresión.
Una unidad permanente y definida como un sistema de relaciones en una organización; pero además, un fenómeno de asociación, interacción y comunicación, que expresa su unidad y organización en un sistema; la unidad de la vida social .

Como sistema social distingue tres tipos de sociedades con base en su grado de integración: Las sociedades más sencillas, las sociedades corporeizadas y las sociedades realmente políticas a partir del concepto fundamental de solidaridad como tipo de relación entre un todo (y sus partes) que deriva en su sentido sociológico a la naturaleza de la cohesión social. “El índice peculiar de la solidaridad de empleado por Durkheim es el derecho” represivo o penal y restitutivo; sin perder de vista la esencia de la “organicidad” de creencias, sentimientos y valores.

Durkheim considera 5 etapas de la investigación científica: La definición del objeto de estudio, su descripción y clasificación, su investigación comparativa y casual y, intento de desvelar sus leyes generales; lo anterior es en un sentido estricto una aproximación al esbozo de una teoría fisiológica de la sociedad, en su percepción organicista.

En la contrastación entre dialéctica y funcionalismo Pierre Van der Berghe encuentra cuatro puntos de convergencia: Ambos enfoques son holistas, en cuanto a la función que atribuyen al conflicto y al consenso, a la integración y la desintegración, sostienen un enfoque evolucionista del cambio social y se hallan cimentadas en modelo de equilibrio.

Sin embargo persiste la crisis del pensamiento sociológico clásico en la alienación de la ciencia y la destrucción de la historicidad de lo real.

Junto a Merton, Talcott Parsons fue el más influyente representante del funcionalismo sociológico. Encuadrado inicialmente dentro de la teoría de la acción social, adoptó el funcionalismo desarrollando una teoría sistemática del comportamiento humano basado en el principio de la voluntariedad. En este contexto, Parsons propició la psicología dinámica moderna y la profundización del análisis comparativo de las estructuras sociales de Durkheim y Malinowski, y el método para el estudio comparativo de instituciones sociales de Weber.

Parsons para elaborar su teoría se basa en varias fuentes. Principalmente toma a Durkheim, utilizando su definición de sociedad, pero considerada como un sistema y no un organismo, en contraposición a Marx considera al conflicto como disfunción. Toma de Weber el concepto de acción social, lo que es una conducta con significado referente a la cultura. También retoma cuestiones de autores externos a la disciplina sociológica, como Freud, utilizando su “segunda tópica”, que plantea a la personalidad compuesta por tres componentes, los deseos, las restricciones y el mediador realista. Por último toma de Ludwing Van Bertalanffy, biólogo y padre de la teoría general de sistemas, su propuesta de un modelo que amplíe la visión científica bajo un nuevo aspecto de ordenamiento y relación a través del modelo de sistema.

Desde un análisis estructural - funcional y recogiendo la tradición teórica de autores europeos como Popper, Merton, Marshall, Durkheim y el propio Weber, Parsons expuso en su más importante obra, La estructura de la acción social (1937), la "Teoría de la Acción" tal como él la concebía.
El elemento más original expuesto en ella es el concepto de "acto unidad", formado por cuatro componentes: un actor, un fin, una acción (dividida a su vez en intelectual, expresiva, moral e instrumental) y unas normas y valores que determinan los tres anteriores; el objetivo es obtener de sus acciones el máximo de gratificación y el mínimo de privación, influido además por un complejo sistema de pautas variables y dimensiones interdependientes.

Sin embargo, para la Teoría Sociológica Contemporánea los enfoques se clasifican en tres perspectivas: Sistémica, determinada por los subsistemas y estructuras; subjetiva, creada por las acciones de personas y grupos; y dual, que hace hincapié en sistemas y personas .

El funcionalismo estructural considera las funciones de la práctica social como un sistema; como un conjunto organizado de elementos y su nivel de transacciones entre el sistema y su medio cuya función estructural permite su mantenimiento y adaptación. Sin embargo, algunas de las críticas más fuertes se centran en su conservadurismo, la posibilidad de no falsación Popperiana y su dependencia de las ciencias naturales. Como funcionalismo sistémico se destaca el control parcial de los entornos o ambientes bilaterales variables y supercomplejos, unido a una dinámica de mantenimiento entre funciones, procesos y estructura.

Sus prerrequisitos funcionales de adaptación, consecución de fines, integración y mantenimiento de patrones (AGIL = Adaptation, Goal, Integration y Latency) sistémicos son expresados en el comportamiento, la personalidad, lo social y lo cultural; cuya ruta funcional es la cultura que integra con base en las normas el sistema social, producto de las personalidades que consiguen fines y el nivel de adaptación que determina el comportamiento como un sistema bidireccional y recíproco; pero al mismo tiempo multivariado al convertirlo en matrices funcionales cruzadas.
Merton, discípulo de Parsons contempla teóricamente las teorías de rango medio al introducir el concepto de disfunción en un sentido de efecto negativo de la estabilidad; la noción de equivalencia entre estructura y función.

Niklas Luhmann percibe el concepto de sistema de manera diferente; según su enfoque no son las personas las que están controladas por los sistemas, sino un acoplamiento entre los sistemas sociales y psíquicos, y este es dependiente de su adaptación funcional y no de los sujetos que la realizan, unido al concepto de autopoiesis o auto - reproducción del actor social y los sistemas sociales .

Lévi Strauss da un giro hacia la lingüística de las ciencias sociales dando prioridad a los significantes como consecuencia y creación (a partir de los signos) de los significados, aproximándose al postestructuralismo que considera que no existe más realidad que la creada por el lenguaje. Lo anterior abandona la visión naturalista, la relación de omnijetividad y el sistema social se convierte en producto del pensamiento humano, de la mente. O como plantea Chomzky, biológicamente dispuestos hacia la racionalidad, la moralidad, la creatividad y la libertad .

Vertiente de continuidad hacia el estructuralismo constructivista o constructivismo estructuralista de Bordieu cuya estructura es independiente de conciencia y voluntad y, el constructivismo, de los sistemas de percepción y de los sistemas sociales: sitúa su teoría dentro de las concepciones duales.

En otra percepción teórica, son las personas las que dan sentido a las acciones y no los sistemas; según Schütz son las vivencias generadas por las personas o grupos de personas, cuyos conceptos son dependientes por tanto de de sus reflexiones. Esta contradicción entre factores de sujetos y objetos histórico sociales transita entonces hacia considera el mundo de la vida como una relación intercultural.

Esta dimensión culturalista que Berger y Luckmann enfatizan, sostiene que la sociedad es creada por las personas, así como las personas son creadas por la sociedad definiendo los procesos de externalización, objetivación e internalización. La sociedad es una construcción humana, así como el conocimiento que tenemos de ella. Este origen de conocimiento es una perspectiva subjetiva pierde el acento en la estructura lingüística y social, sino en cómo las personas generan el lenguaje porque la interacción se produce a través de él.

La dramaturgia también es “escenario” de las ciencias sociales al concebir la interacción como representación teatral del actor social; así como la investigación etnometodológica, hasta llegar con Daniel Bell al la teoría de la sociedad de la información que basa en 5 características: Economía de servicios, predominio de la clase profesional y técnica, primacía del conocimiento teórico, planificación de la tecnología y tecnología intelectual. Lo anterior ha hecho crecer grandes desigualdades según Castells; una de ellas la desigualdad consecuencia de sus exclusiones y discriminaciones .

Esta exclusión y discriminación hacen del análisis sociológico un proceso en la modernidad cada vez más complejo y problemático; y al mismo tiempo diferente por la dinámica de esta complejidad y su interacción con su impacto en la relación global; pues las transformaciones de la vida institucional (extensionalidad) de esta modernidad sigue asociada e incidiendo en la vida individual (intencionalidad), el “sí – mismo” como identidad dinámica.

La modernidad según Josextro Beriain , está caracterizada por “un profundo proceso de reorganización del tiempo y el espacio”, liberando a la relación social de los planos inmediatos de interacción al expandirla hacia ambientes muy amplios al que se añaden mecanismos de esta relación espacio temporal que los “desmembran”, radicalizan y globalizan los rasgos institucionales “transformando el contenido y la naturaleza de la vida cotidiana”.
La seguridad y hábitos tradicionales son seguidos por una incertidumbre racional por su amplio ambiente transaccional al institucionalizar la duda radical ante la enorme profusión de ideas, opciones y posibilidades. La influencia global genera desconfianza, la desconfianza anula el potencial de voluntad y motivos y en ella se expresa la vivencia de abatimiento al generar una cultura de riesgo.

Esta cultura de riesgo no es común a todos los individuos de la sociedad, sino atribuida al modo en que los actores sin especialización y los especializados organizan el mundo social.
Los riesgos de la economía de guerra y la catástrofe ecológica son realidades inevitables de lo cotidiano donde los medios juegan un papel muy importante y donde la tecnología mediada influye profundamente en la autoidentidad, pero al mismo tiempo en la organización de la relación social convertida en sociedad global.

En esta sociedad global la caracterización del sí – mismo y su nivel autorreferencial, produce características diferenciales, exclusivas y marginales ante la corriente de dependencia del estilo de vida. Esta problemática como patrón de comportamiento incide desde el plano global en las líneas o cursos de acción y en la toma de decisiones de los planos inmediatos o locales diferenciando, y marginando a la sociedad en un momento referencial interno de exclusión de la intimidad; y ésta en una pérdida de confianza.

La racionalización y abstracciones tradicionales como relación pura se ve de pronto en riesgo y contaminada por un conjunto demasiado complejo de incidencias del mundo exterior que determina los modelos de pensamiento y actuación social.

Pero al mismo tiempo la continuidad del modelo socioconstruido globalmente a partir de los estilos de vida convierten en un círculo de riesgo la necesidad de apropiación de ciencia y tecnología en su relación instrumental.

Si bien la apropiación de estos estilos de vida tecnológicos plantea retos e incertidumbres fundamentales, solo se tiene acceso a ellos por parte de cierto núcleo de actores sociales que hacen de esta diferencia, diferencia de desarrollo; el carácter exclusivo de la apropiación de la ciencia y el desarrollo tecnológico constituyen un carácter diferencial que lo convierten en marginal para los actores no experimentados; pero al mismo tiempo que se constituye en un riesgo de la permanencia excluida, permanece el riesgo de la ausencia de los “autos” humanos desde el sí - mismo hasta la autoactualización imposible; convirtiéndola en cuestión moral que al afectar la confianza, afecta la identidad individual y social.

Más interesante aún es la presencia del constructivismo que reflexiona acerca de los problemas cognitivos reorganizando al mismo tiempo el pensamiento científico y cuyo objeto de estudio comprende desde las ciencias cognitivas, hasta las tecnologías basadas en la inteligencia artificial y el nuevo management. Su tesis fundamental se basa en que el conocimiento es una construcción de sus observadores . Pero donde el conocimiento no es solo la aprehensión de la realidad social objetiva, sino también, como producción continua de esa realidad.

Su desarrollo por el lado de las ciencias sociales y humanas surge paralelamente a la contextualización histórica, las disciplinas psicocognitivas, pero esencialmente de la teoría de los sistemas sociales autopoiéticos. El sentido de los autos sociales (autorreflexión, autoobservación, autorreferencia) son resultado de los distintos componentes de la sociedad y se actualizan en la comunicación.

Y este proceso de comunicación al que se aplica la observación de segundo orden que distingue y describe lo que otros observadores no pueden distinguir y describir a partir del carácter unitario de la auto y heterorreferencia disponibles en la sociedad misma y autogenerando su reconocimiento.

La comunicación es un proceso que depende de la característica más humana, su actividad consciente; la actividad consciente es producto de la realidad que conoce; la realidad conocida incluye lo que imagina; la comunicación al ser producto de esa realidad, es entonces también, producto de lo imaginario.

Por tanto, si la comunicación depende de los signos que determinan los significados; los significados son parte esencial de la interpretación de la realidad; la realidad interpretada tiene un carácter consciente; y la consciencia incluye lo imaginario comunicado; esa realidad comunicada solo puede ser una simple aproximación a la realidad. Sin embargo, aunque parece contradictorio, es la comunicación y particularmente el lenguaje el instrumento que la cultura utiliza para asegurar su inmutabilidad .

Sin embargo, Maturana plantea que para que los sistemas sociales sean considerados autopoiéticos, deben tener como componentes a seres humanos (seres autopoiéticos) y no a la comunicación como propone Luhmann .

Maturana define al individuo en términos de sistema cognoscitivo a partir de tres conceptos; cuerpo, emoción y lenguaje que nos sitúa en el plano de los dominios: el de la realidad, el de la explicación de esa realidad y el dominio cognitivo; unidos a un proceso de interacción humana expresada como flujos al interior de una red cerrada que permite y configura su mantenimiento.

De tal forma que no son solo los contenidos del discurso, sino también el sentido del discurso el que atribuye los significados. Sus atributos referenciales, sus propiedades expresivas, su carácter conativo, estético, fáctico y metaligüístico que verifican el nivel de decodificación en un sistema abierto de observación de la realidad social.

Sin embargo, estos mecanismos de observación se vuelven invisibles para el observador como consecuencia de que el observador es el tercero excluido, el observador excluido de su observación está incluido en su observación (carácter paradójico) y; el autoobservador es un heteroobservador para sí mismo; mientras que el observador regular sigue acumulando observaciones de manera simplemente autorreferencial. La única salida es convertirlas en observaciones de segundo orden y eso implica que la realice otro observador .

CONCLUSIONES

En el inicio la intención primordial era considerar el potencial de la teoría de sistemas como el constructo final de este artículo; sin embargo, en este momento, surge una duda autorreferente a la forma y contenido; sobre todo al momento en que el contenido distingue la forma que genera la forma. Es decir que contenido es, la forma que distingue la forma que genera la forma.

A esta compleja forma se le agrega la relación dual entre: forma / operación, medio / forma, sistema / entorno y acoplamiento suelto (posibilidad) / estricto (actualidad). Formas y operaciones que cada vez se vuelven más difíciles de distinguir. Menos distinguible aún cuando se intenta diferenciar entre el medio y el sustrato medial, unido a su relación temporal (Mascareño, 2006) .

El tiempo (dimensión temporal) emerge del sentido (dimensión objetiva), de tal forma que todos operan en un eje comunicativo del trazo social (indeterminado).

Mascareño menciona que su carácter diferencial autopoético es producto de la poiesis de la descripción decodificada y comunicada y no de la comunicación acoplada al observador. Y esa descripción es la operación generativa de nuevas descripciones entre el origen y el no – origen dentro de una lógica de valores múltiples como policotexturalidad.

Sin embargo, el acoplamiento de los sistemas sociales sigue teniendo un orden relativamente lógico: Como plataforma social el sistema psíquico, y en continuidad la interacción, la organización y el sistema funcional.

En este estadio del planteamiento sistémico es posible describir cómo interactúan las personas y los grupos de personas en las formas de organización y las funciones generales y específicas, pero no es tan transparente la evolución social.

Posiblemente una de las alternativas sea la posibilidad de abordar la construcción metateórica de la teoría de sistemas con recursos informáticos como los sistemas dinámicos, la modelación y simulación social, la lógica difusa y las arborescencias estocásticas.

Pero este es un tema más metodológico que conclusivo de lo anteriormente expuesto; por tanto, este artículo más que un fin en sí mismo, es solo el inicio de un tránsito al abordaje profundo de la teoría y los métodos sociológicos.

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